jueves, 7 de julio de 2011
miércoles, 25 de agosto de 2010
CONCURSO RENANIA PALATINADO
La pregunta es muy fácil.
viernes, 7 de mayo de 2010
SALZBURGO, LA DULCE INSPIRACIÓN DEL GENIO
Es curioso que una de las industrias más importantes de la “sacarina” esté ubicada en una ciudad con orígenes “salinos”. Salzburgo, por etimología, viene de “Sal de ciudad”, aunque si bien es cierto, es el rio Salzach quien tiene la patria potestad de su nombre.
Hasta que los victorianos se dignaron a incluir esta ciudad como destino en el mapa de Europa, fue su ilustre hijo predilecto quien más hizo por darla a conocer. Wolfgang Amadeus Mozart es a Salzburgo lo que Cervantes es a la Mancha. Sus nombres se mezclan como la sal y el azúcar con el agua. Mozart ha sido, huelga reconocerlo, uno de los genios más grandes que ha existido y esta ciudad le debe “casi” todo. Todo el que la visita debe hacer obligatoriamente parada en la casa museo y en la casa donde habitó el músico. Hoy en dia podremos sentir que detrás de la sublime música compuesta hubo una persona de carne y hueso, aunque cueste creer que no fuese el mismo “Dios” quien la compuso .
La música y Salzburgo también unen sus ramas en los meses de julio y agosto cuando se celebra uno de los festivales de música clásica más importantes del mundo . Si no cantan Cherubino o Figaro, podremos oír compases de “Edelweiss” en los bares y restaurantes.
Si decidimos contemplar su “otro arte”, nada como dar una vuelta por su calle principal, también denominada de los cereales. La delicada elegancia de sus calles adoquinadas y sus casas barrocas de madera evocan un mundo casi de fábula. La fortaleza de Hohensalzburgo es un simbolo en Salzburgo y da fe del esplendor que la ciudad disfrutaba desde hace siglos. Una época donde la iglesia era el poder más importante (fue estado pontificio por detrás del vaticano) y los arzobispos eran los auténticos príncipes del Sacro Imperio, quienes manejaban y administraban las salinas, las munas, los impuestos y las rentas, asegurando su propia prosperidad y la del territorio que regentaban.
Cerca de Salzburgo, se puede divertir uno con la recreación de los juegos de agua que se realizaban en el castillo de Hellbrunn. Desde el principio, el agua jugó un papel muy importante en el diseño de la residencia de verano del principe de Salzburgo y pronto las numerosas fuentes del Monte de Hellbrunn llenaron de vida esta extensa propiedad. Tanto los riachuelos que discurren bajo las sombras de árboles y arbustos como los chorros que brotan de inesperados escondites, fueron una gran fuente de diversión para sus visitantes. Desde hace casi 400 años, los Juegos de Agua constituyen la atracción principal de Hellbrunn.
Y si de juegos hablamos, uno de sus teatros más famosos es el formado ni más ni menos que por marionetas. Estos muñecos representan sobre todo óperas, muchas de ellas, cómo no, de Mozart. Para las personas que las hacen moverse son necesarios de 4 a 5 años de aprendizaje. Es un espectáculo sublime.
La gastronomia
Nunca pidais un simple café en las tradicionales cafeterías de Salzburgo. En el Café Tomasselli, el más antiguo de Austria por ejemplo, podremos saborear la gran cultura cafetera que existe en este país, descubriendo las sutiles diferencias que hay entre un Melange (café con leche), un Verlängerter (café americano), un Einspänner (café solo con nata) o un Groβer Brauner (café solo doble con nata). Y que mejor acompañamiento que degustar las exquisitas tartas de Austria, entre las que figuran sin duda el Apfelstrudel (tarta de manzana), la Tarta Esterhazy o la indescriptible Tarta de Mozart. Uno de los recuerdos dulces preferidos para llevar es la "Mozartkugel", una composición inconfundible de nougat, mazapán y chocolate.
Para el pequeño tentempié a media mañana os recomiendo las tiendas delicatessen del Casco Antiguo, una visita al mercado Grünmarkt de la ciudad o bien los mercados de productos agrícolas que se emplazan en las Plazas Mirabell y Papageno.
jueves, 7 de enero de 2010
LA TOSCANA... LA MAGIA DE "MI" REGIÓN PREFERIDA
Hay destinos a los que se debe repetir visita dos o más veces en la vida. En muchos de los artículos anteriores, queria trasladaros mi pasión por los paisajes, los países, la gastronomía o la cultura. Esta vez quiero que conozcamos una de las regiones que siempre tengo pendiente en mis conversaciones “viajeras”…
LA TOSCANA.
La verdad es que si pudiera trasladar a un papel todo lo que siento por esta región italiana, o bien no habría arboles en el mundo para escribir sobre su belleza o bien, sería totalmente inútil el tratar de transportaros a una tierra que destila tantos y tantos sentimientos para mi. Hay muy pocas regiones en el mundo donde se puede observar tanto arte por metro cuadrado y tanta creación de belleza. Como el buen perfume, que conserva su esencia en frasco pequeño, la Toscana es para degustarla con pasión artística y en pequeñas dosis.
Vamos a comenzar nuestro viaje en la ciudad de Pisa. Más alla de la famosa torre inclinada, esta ciudad ofrece muchas maravillas que conviene conocer. Fue fundada por los etruscos y posteriormente se alió con Roma. Durante la Edad Media, fue una de las 4 republicas marineras (a añadir Genova, Venecia y Amancia) y desarrolló un importante comercio a través de su puerto.
Si algo es reconocido en el mundo entero como el símbolo italiano por excelencia, esa es la torre de Pisa. Sus poco más de 55 metros de altura, casi 15.000 toneladas de peso y un total de 294 escalones la hacen una torre sin más. Bella, pero no única. Lo que la hace inigualable es que está desviada sobre su eje central debido a las tierras de aluvión sobre la que se sustenta. La primera vez que se contempla el Campanile (Torre inclinada) aconsejo que se haga desde el arco de la Porta Santa Maria, conocida como la Porta Nuova. Cuando brilla el sol su blancura deslumbra; cuando llueve, reluce. Se dice que Galileo Galilei, pisano de nacimiento y enterrado en Florencia, tiraba objetos desde lo más alto para descubrir la gravedad de los cuerpos.
La Torre de Pisa se integra en el Campo dei Miracoli (Campo de los Milagros) junto al Duomo (Catedral) y el Baptisterio. Una fusión de elementos artísticos que hay contemplar, al menos, una vez en la vida. El estilo románico pisano ya define la mezcolanza de lineas artísticas que se dieron cita en la construcción de estos monumentos. En el Duomo podemos ver arcadas ciegas o mosaicos en el interior que muestran una fuerte influencia bizantina, mientras que los arcos apuntados indican la influencia islámica. Magnífico el pulpito de Giovanni Pisano, que sufrió desperfectos en un incendio, aunque fue restaurado en 1926. Cinco detallados relieves muestran escenas del nacimiento de Juan Bautista, la vida de Cristo y el Juicio Final.
En todo el recinto podemos ilustrarnos también con las leyendas que toda obra artística debe poseer. En la parte derecha del Duomo hay una especie de “arañazos” causados, dícese, por el diablo al soportar con envidia la belleza de lo que se estaba construyendo.
Hay otra cuestión que me tiene intrigado ya que no supe porque en el elaborado púlpito, obra de Giovanni Pisano, que esta en el Baptisterio y que se soporta sobre los lomos de leones, hay uno que tiene tetas. Si tiene tetas es leona. Si es leona no tiene melena. Si algun avezado lector lo sabe o sabe el porque, sólo podría hacer dos cosas. Presuponiendo bonhomia, me escribiría para matar mi curiosidad o bien hacerse rico escribiendo un libro de mensajes cifrados desde el más allá a lo Codigo Da Vinci.
La ciudad de Pisa bien merece otra visita ya que se le debe como mínimo otro dia para realizarla. Ahora toca parar nuestras piernas y activar nuestro apetito. La gastronomía pisana es mediterránea por naturaleza. Permítanme aconsejar el restaurante Colonino (Ragu pisano con Ravioli Ricota, Cordero de Pomerangie, Vino Sabiniano de Casanova, Flan de Formagio...) y, sobre todo, porque podemos estar comiendo y observando unas ruinas etruscas al lado. Increible.
Hay un buena práctica gastronómica que es el “cesto pisano”. Se agrupan todos los productos típicos (vinos, quesos...) bajo este nombre para que cuando visitemos algun restaurante sepamos que lo que comemos es “de la tierra”. Me encantó la anecdota del cocinero cuando le pregunté cuanto tiempo llevaba viviendo en Pisa, siendo él de Milan. La respuesta fue “Mas o menos... 30 kilos”. Eso denota que la gastronomia es un punto importante en esta ciudad.
martes, 12 de mayo de 2009
TODOS A BORDO... VILLEFRANCHE, MÓNACO, CORCEGA Y MENORCA.
Acabamos dejando atrás la histórica y monumental Italia para adentrarnos en la colorida Francia. Os voy a llevar a sentir en primera persona las cálidas y sugerentes playas de Villefranche, puerta de entrada a Mónaco con el lujo a flor de piel, también a visitar islas bien diferenciadas. La agreste Corcega (un descubrimiento en mitad del Mediterraneo) y la encantadora Menorca. Así que... TODOS A BORDO con el Buque Pacific!!!!!
Villefranche es un puerto encantador de la Costa Azul, situado al norte de un pequeño pueblo de pescadores. Es la puerta de entrada hacia las ciudades más famosas de la Costa Azul : Niza, Cannes, Mónaco... Esta región atrae a los famosos por sus playas, su vida nocturna, su interior pintoresco. Lugar de retirada de numerosos artistas, también podremos visitar unos interesantes museos. Lo más divertido es que el barco no puede atracar en el puerto, y lo hace en medio del mar. Desde allí, y con una plataforma flotante atada a su parte exterior, te van llevando con lanchas rápidas a las playas del pequeño pueblo de Villefranche.
Desde aquí se puede hacer una a excursión Mónaco. Ciudad del lujo y del glamour, entregada a sus reyes, princesas, ferraris y demás artilugios propios de la clase pudiente. Casualidades de la vida, a todo el atrezzo de esta ciudad, ya de por si sobrecargado, se le añadió un toque más de distinción ya que a los dos días de nuestra visita comenzaba el Gran Premio de Mónaco y pudimos hacer el mismo recorrido, eso si, con menos velocidad, que el domingo haría nuestro querido Fernando Alonso y sus secuaces. La vida en Mónaco es apariencia y por un día, esta bien sentirse un rico más paseando entre los mejores coches del mundo. Me gusta la esencia de las cosas y aunque esencia y apariencia puedan parecer antónimos, esta ciudad tiene su propia esencia dentro de su apariencia. Bueno, sigo que me meto en unos jardines muy difíciles de salir. Dejamos atrás Mónaco y su lujo para adentrarnos en Córcega, una isla francesa en mitad del mediterráneo. Lo que más me sorprendió de esta isla es que a diez metros de la orilla de la playa nos encontramos un paisaje totalmente agreste y montañoso. Los "corsos" son conocidos por su dureza y valentía, y es que para convivir en esta isla hay que ser de una pasta especial. Los griegos habían bautizado esta isla Kalliste: la más bonita. Hoy se conoce a Córcega con el nombre de "isla de la Belleza" y, visto el paisaje, puedo asegurar que le va muy bien. Córcega también es un sitio soñado para los deportistas náuticos, los submarinistas y otros amantes del mar. Aún así, podriamos decir que Córcega es igualmente una montaña en el mar.
La penúltima etapa de nuestro crucero era Menorca. Una de las islas más bellas que conozco ya que no se han permitido las barbaridades urbanísticas que sus vecinas han sufrido. Quizá porque su nombre deriva de Minorica, o menor, la han protegido como a una hermana pequeña. Y ello se nota en el encanto de sus calas, en la estética mediterránea de los puertos de Mahon y Ciutadella. Hay un sitio, casi secreto, que os voy a revelar porque le debo visita cada vez que puedo asomarme a esta preciosa isla. El Faro de Favaritx. Este monumento marino se construyo en 1922 y aún podemos ver la cantera desde donde se extrajeron las rocas para construirlo. Podemos encontrarnos un paisaje totalmente lunar en una isla que es declarada por la UNESCO "Reserva de la biosfera".
El crucero finaliza en nuestra querida y conocida ciudad de Valencia. Nada que objetar a que un señor barco como el buque Pacific te deje a la puerta de casa.
miércoles, 6 de mayo de 2009
ROMA Y FLORENCIA. EL SINDROME DE STENDHAL
Roma tiene tantas definiciones que caer en el tópico de nombrarla "la cita eterna" sería una manera fácil de comenzar este artículo. Me acogeré al derecho de robar una frase que leí en un libro donde Anthony Mingella, uno de los mejores directores y guionistas, dijo "Roma es una ciudad descuidada en la que te tropiezas con sus monumentos por accidente, como si los ciudadanos no tolerasen tanta cultura interponiéndose ante un capuchino o un sitio para aparcar".
Siguiendo con el hilo cineasta, diré también que Orson Welles afirmó que Italia estaba llena de actores, casi todos buenos, y que lo únicos malos estaban en las películas. Las calles de Roma son el mejor teatro de Italia, un escenario urbano de elocuentes y profundos ojos castaños de animados gestos acompañados de exclamaciones constantes. Quien no recuerda el más famoso gesto de los italianos con los cinco dedos unidos mirando el cielo.
En esta tierra obsesionada por la imagen, Roma gana la partida. Milán tiene la belleza en su ropa y Venecia en su exceso arquitectónico, pero la belleza romana es la más dórica y la más natural de todas. Aunque me pese porque soy un amante de Florencia, debo decir que Roma puede fanfarronear de ser metropolitana e indiferente ante el orgullo de saberse conocedora de su repercusión a nivel global. En este país de fuertes identidades autóctonas, Milán podría ser la capital económica de Italia, Turín, su centro industrial, y Florencia, su Meca cultural, pero cada una de estas ciudades resulta provinciana.
Esa altivez viene dada porque su belleza sedujo a los mejores artistas para que la engrandecieran ya desde la época del imperio romano. La búsqueda de las formas perfectas en sus pétreas esculturas, la singular magnificencia de su panteón o la fastuosidad del foro romano le dan un toque de, como no, ciudad eterna. También debemos resaltar que la arrogancia de Roma procede de las uvas y de la decadencia de su antiguo pasado imperial. Todo el mundo conoce la leyenda del lobo, y la ciudad está plagada de antigüedad y de monumentos: La Fontana di Trevi, las Termas de Caracalla, la Fontana di Trevi, el Campo dei Fiori, las escaleras de la plaza España, las fuentes y la columnata barroca de Bernini que rodea la plaza de San Pedro. Entre las antigüedades y la complicada topografía de sus siete colinas, la ciudad eterna es también una de las más verdes del mundo. Dispone del agua del Tiber, y sus avenidas y parques gozan del dosel
de unos peculiares pinos en forma de paraguas que, junto a sus murallas de un color entre rojizo y rosado, proyectan el aura mágica, púrpura y dorada que envuelve a la ciudad al anochecer.
Con todo este gratuito atrezzo, que director de cine se atrevería a no aprovecharlo en pos de una calidad suprema en su fotografía cinematográfica. Me acuerdo de una película de William Wyler donde Audrey Hepburn encarnaba a una muchacha aburrida de sus monótonos quehaceres como princesa. Cuando llega a Roma se escapa de su jaula dorada con Joe Bradley (Gregory Peck) para recorrer anónimamente la ciudad.
Hoy en día, de la belleza ya no se come y los romanos ya no creen que su hermosura salvará el mundo. En otro articulo explicaré la "otra cara" llena de berlusconis, Tangentopolis o gobiernos lobunos de la ciudad y que se puede observar cuando se visita por segunda vez una ciudad. Aquí las apariencias ya no engañan. y ahora, llegamos a Florencia. La amo. Si pudiera terminar este articulo con la sola utilización de esta frase, describiría a la perfección lo que siento por esta ciudad.
Conocerla "da vero" requiere un esfuerzo equivalente a su grandiosidad. Todo su casco antiguo es un conjunto sublime de arquitectura, escultura y pintura, que está magníficamente ensamblado como un poema o una canción, y cuya imagen provoca que el clic de las fotografías sea continuo, haciendo casi por si sola una ilusión de estar rodando una película. Florencia es ARTE.
Florencia es el Renacimiento. Este impulso surgió para tumbar las telarañas de una época gris y oscura, y fue un soplo de aire fresco donde todos los escultores y arquitectos rivalizaban con los clásicos en la búsqueda de las proporciones perfectas. ¿Quién no reconoce la belleza inaudita de ese hombre digno y orgulloso que es el David de Miguel Angel? ¿Quien no ha sentido la curiosidad de conocer a un ser tan curioso como fue Leonardo Da Vinci? ¿Quien no ha soñado alguna vez en arrastrar sus pies de un lado a otro, una y otra vez, del Ponte Vechio, queriendo así que no llegará el final nunca?.
Me dejaré en el tintero más de cien frases que me vienen a la mente con solo pensar en la dama "destinada a florecer". No me privéis en lo sucesivo del placer de hablaros de ella.
miércoles, 22 de abril de 2009
LA EXPERIENCIA DE UN CRUCERO... TODOS A BORDO!!!!
Dejamos atrás Valencia y navegamos hacia el puerto de Civitavechia. Por delante nos quedaba día y medio de navegación ya que llegaríamos sobre las 8 de la mañana del miércoles. Mientras tanto, pudimos disfrutar del barco y así lo hicimos. Las instalaciones de las que se puede disfrutar son un gimnasio, una biblioteca, peluquería y spa, piscina, bar y, como no, casino. Cualquier necesidad que tuviéramos la teníamos cubierta así que el primer día lo dedicamos a pasear y descansar mientras el sol hacia su tratamiento antiblanqueante en nuestras malogradas pieles invernales.
La noche es una pasada. Los espectáculos comienzan a las 21:15 en un salón donde bailarines y bailarinas perfectamente disfrazados según sea el tema, realizan sus coreografías. También se disfruta de la orquesta Pacific que marca el ritmo a los cantantes. Una vez visto el espectáculo nos dirigímos a cenar en el restaurante del barco. La carta era digna de mención ya que tenia 3 primeros platos, dos sopas o ensaladas, 3 segundos o cualquier plato que pudiera sugerir el chef. Es increíble la calidad y la cantidad de comida que puedes llegar a comer en un crucero, y de ahí la leyenda de que siempre se engorda 2 o 3 kilos. Ya he puesto en marcha el tratamiento adelgazante con la ayuda de la bicicleta. El servicio es excelente y siempre están pendientes de uno, por lo que es adorable compartir una cena con amigos o con tu pareja. Una cosa importante es que puedes pedir los platos que quieras pero os aseguro que me sorprendió la altísima calidad de los mismos. Una vez cenados, nos relajábamos tomando algún licor en el bar del barco para después poder subir a la discoteca hasta altas horas de la madrugada. El segundo día es una oportunidad para estar tumbado con un buen libro en las cubiertas del barco. Es un auténtico placer el sentir la brisa marina y ver que, al no tener cobertura, estas totalmente en medio del mar sin nada ni nadie que pueda interrumpir esos momentos mágicos de relajación.
Por si las moscas es bueno tener a mano las biodraminas ya que uno se puede marear durante este día de navegación (aunque el cuerpo se acostumbra pronto). También recomendaría entrar en la página de Quail http://www.quailtravel.es/ para poder obtener más información sobre este crucero. Poco a poco, nos iremos acercando al puerto de Civitavechia, para adentrarnos en la histórica ciudad de Roma o pasear por las renacentistas calles de Florencia, de la que estoy totalmente enamorado.
lunes, 30 de junio de 2008
CRACOVIA, CIUDAD REAL DE POLONIA (II)
El centro histórico de Cracovia, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1978, está dividido en tres zonas diferenciadas: la colina de Wawel, la ciudad medieval de Cracovia y el núcleo medieval de Kazimierz.
En el centro de Cracovia está laRynek Glówny , plaza mayor o plaza del mercado (ya que posee un mercado de planta rectangular en medio), de gran tamaño para su fecha de construcción y numerosas iglesias como la basílica a María Santísima (Kościół Mariacki) con dos torres desiguales, la Iglesia de San Wojciech y otros tesoros nacionales como Sukiennice (que es un mercado de telas y tallas que aloja también diversas tiendas, restaurantes pero también el Museo nacional de arte de Cracovia). Dice la leyenda que en la torre más alta de la iglesia vivía un guardián en el siglo XIII que avisó de la invasión tártara con su trompeta. Cuando sonaba la voz de alerta, una flecha atravesó su cuello y paró bruscamente. Hoy podemos ver al trompetista desde una pequeñas ventana tocando la misma melodía y como, posteriormente, para en seco de tocar dejándola sin terminar como marca la tradición. Antes se marcaban las horas del trabajo, de la comida o del dormir con el sonido de la trompeta. Otra leyenda cuenta que las palomas de esta plaza son los soldados del príncipe Probus convertidos por una bruja ya que éste, el príncipe que pidió dinero a Roma para poder unificar Polonia, lo utilizó con otros fines menos dignos y mucho más lujuriosos. Hoy en día, los soldados convertidos en palomas aún esperan que su príncipe los devuelva a su anterior estado.
Siguiendo nuestro paseo nos encontramos con la animada calle Florienska, centro magnético de la plaza. Fijaros bien en la cafetería de Jana Michalika. Tiene una decoración art noveau exquisita y se dice que los artistas pagaban el café con los dibujos que allí mismo creaban. Curioso, ¿Verdad?. Casi al final de esta calle se encuentra también la Barbacana que es la torre de defensa que formaba parte de una red de fortificaciones que circundaban la ciudad. Ayudaba en la protección también el Vistula y los lodazales que se formaban. Sólo hay tres en el mundo.
La colina de Wawel (significa territorio elevado en antigua lengua eslava) es el sitio más importante de todos los habitantes de Cracovia y base de la historia polaca. Fue como una "Meca" que todos, una vez en la vida, tenían y tienen que visitar. Si nos fijamos bien, en la entrada a la catedral se ven unos huesos grandes que son, según dice la leyenda, los de un dragón. Este animal mitológico se comía las doncellas y hubo un zapatero llamado Skuba quien preparó un brebaje de azufre para dárselo al dragón. Como el azufre le daba tanta sed, comenzó a beber agua hasta que finalmente reventó. A las orillas del Vistula podemos encontrar una estatua del dragón y podemos observar como expulsa fuego por la boca rememorando la leyenda. En el pórtico de la catedral se exponen los "supuestos" huesos del dragón. Hoy en día se sabe que son huesos de mamut, ballena y rinoceronte de la época glacial.
Al sur de la ciudad, fuera de Planty (el anillo verde que rodea la ciudad antigua y que sigue la línea de su foso medieval), nos encontramos con el antiguo gueto judío. Aquí se refugiaron todos los judíos que fueron expulsados de la ciudad en siglo XV y donde, hace escasos años, se rodó la película la lista de Schindler, cuya fabrica podemos visitar en el número 4 de la calle Lipowa, en el distrito de Podgorze. Este empresario conspiró para salvar a un grupo de judíos de la deportación al cercano campo de Plaszow, al oeste; mientras, a sólo 60 kilómetros del centro de una bonita urbe rejuvenecida, resplandeciente y despreocupada, con cultura y prosperidad, se encuentra una ciudad llamada Oswiecim, más conocida por su nombre alemán: Auschwitcz. Dedicaré otro artículo a contar lo que se puede sentir ante una de las mayores tragedias que se han realizado en nuestra historia más reciente.
Subiendo a las montañas, podemos visitar un bonito y pintoresco pueblo de visita obligatoria llamado Zakopane. En el camino entre Cracovia y Zakopane se pueden visitar iglesias hechas de madera que tienen un encanto especial. También aconsejo visitar el cementerio ya que la forma y diseño de las tumbas es curioso. El motivo que más se repite en ellas es el Jesucristo afligido. Motivo que aparece por primera vez en un cuadro de Alberto Durero y que no sirve para contar (como el vía crucis, el juicio) sino para pensar y reflexionar.
La gastronomía en Polonia es interesante sobre todo por sus sopas (entre las que destaca la sopa Zurek).Las sopas se crean con miles de combinaciones posibles entre carne y verdura. Toda una experiencia sensitiva que no debemos de dejar pasar. También, si estáis en Zakopane, probad el té montañés y el queso Oscypek con sabor ahumado. Sigamos nuestro viaje hasta Varsovia, capital actual de Polonia y ciudad totalmente reconstruida debido a la guerra.