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miércoles, 3 de marzo de 2010

MINASGERAIS, HISTORIA DE LAS CIUDADES MINERAS

ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA MAS VIAJES

http://www.masviajesdigital.com/noticias/index.php?option=com_content&view=article&id=1364:minasgeraishistoria-de-las-ciudades-mineras-de-brasil&catid=23:reportajes&Itemid=27

martes, 19 de febrero de 2008

GIRONA, ESENCIA MEDIEVAL (II)













Esta vez hago caso de la leyenda de una famosa estatua que dice que “si no li fas un petó al cul de la lleona, no tornes a Girona” y os llevo a hacer un viaje por la historia de una de las mayores juderías y ha contemplar de cerca el Tapiz de la Creación, obra de incalculable valor.



Es curioso que la calle donde vivía hasta hace bien poco el heptacampeón Lance Arsmstrong se llame calle de la força. Este ciclista, de métodos y normas espartanas, estuvo alojado en una de sus casas ya que Girona le permitía entrenarse por sus cercanas montañas y por su tranquilidad fuera de la fama que acompaña a todos los que necesitan paz en sus actividades. Buena elección vistos los resultados. Esta calle es estrecha y sombría, además de albergar algunas de las casas más antiguas de la ciudad. Desde aquí podemos ver como parten estrechos y pintorescos callejones en los que vivió una nutrida comunidad judía, que se mantuvo muy activa hasta su expulsión del país en el año 1492. Algunos de estos callejones más típicos son el de Manuel Cundara o el de San Llorenç. No hay que dejar de visitar, por cierto, el Museo de Historia de los Judíos que se ubica en el Centro Bonastruc, un lugar emblemático emplazado en el centro del Call (calle en latín) de Girona. Esta comunidad tiene normas propias y en cuanto a su alimentación sabemos que no pueden comer nada que rumie y sólo animales con pezuña partida ya que los consideran animales puros. Si queremos conocer un poco más esta cultura nada mejor que descubrir en el museo la vida diaria en el Call, en las casas, en los patios, así como sus rituales, fiestas y tradiciones que marcan el paso de los años y el ciclo de vida. De mención son las salas donde se recrean el cementerio que tenían en Montjuïc, al norte de la ciudad. Los judíos siempre enterraban a sus muertos en lugares alejados de la urbe, así que lo hacían en montañas próximas como este Monte de los Judíos. La colección de lápidas y estelas con epitafios hebraicos son una de las mayores de España.


La Catedral


Precedida por una monumental escalinata de 90 peldaños y por una soberbia fachada barroca, la Catedral de Girona es en realidad un templo gótico erigido entre los siglos XIV y XV. Su nave es de 22,98 metros de anchura por 35,20 metros de altura y 50 metros de longitud. Esta es una de las mayores dimensiones de la arquitectura medieval y ofrece un aspecto en verdad impresionante. A destacar el campanario de la Torre de Carlomagno, visible desde su recinto, y la famosa bruja cuya leyenda cuenta que fue una mujer malhablada cuyo castigo fue convertirse en piedra y arrojar agua por la boca, como acto de pureza. Sólo podía ser una gárgola recordándonos a las de Notredame. Una vez dentro del Museo Catedralicio admiramos el Tapiz de la Creación, enorme pieza de tela bordada que constituye una maravilla del arte románico y única en su genero. Representa en círculos concéntricos la figura de Cristo Pantocrátor y una serie de escenas de la Creación del mundo, tomadas del libro del génesis.



miércoles, 2 de enero de 2008

SANTIAGO DE COMPOSTELA, CAMINO AL CORAZÓN


































Hay una máxima no escrita que dice que no se es peregrino sino se recorren los últimos 100 kilómetros del Camino de Santiago. Hoy en día, podemos bucear por Internet, coger un vuelo y llegar directamente al Parador de los Reyes Católicos, ubicado justo en la plaza de la catedral, y hacerse con la preciada concha sin necesidad de sufrir las penalidades de la aventura a píe.


Muchas veces, hacemos viajes "virtuales" o tratamos de visitar un sitio sólo por el mero hecho de tomar una fotografía y contar después que hemos estado en él, como si tuviéramos que llenar de chinchetas un gran mapamundi. Santiago de Compostela soporta impávido el flujo incesante de turistas y no pregunta. Acoge a todos en su plaza del Obradoiro y allá cada cual con sus necesidades. Esta plaza es por algunos apellidada "la catalana" porque allí se ha aprovechado todo. Allí tenemos la Catedral, el hostal-parador de los Reyes Católicos, el edificio consistorial y el rectoral de la universidad. Seria así porque los canteros que allí trabajaban (por eso se llama del Obradoiro) decidieron que en futuro se concentrara todo en una misma plaza para no dar más vueltas. Craxo error pues, aparte de la plaza, Santiago es una ciudad para perderse guiado por la estrella de Compos Stela (Estrella en el cielo). Dice la leyenda que un ermitaño, allá por el siglo IX, descubrió las reliquias del apóstol después de seguir la estela de luz de una estrella "compostelana". Pero no todo el legado del apóstol es dulzura y piedad. Trasladado hasta aquí desde tierras palestinas, donde había sido martirizado después de regresar de su infructuosa misión en la península, también pasó a ser todo un símbolo de la lucha contra los musulmanes en tiempos de la Reconquista. El mismo apóstol Santiago también era Santiago Matamoros y fue una referencia para los cristianos que necesitan algún líder en su lucha contra los infieles. Sus reliquias se convirtieron muy pronto en un santuario, y posteriormente, en el centro más sagrado de todo el catolicismo después del Vaticano y alrededor del cual surgió toda una ciudad. No olvidemos que es la tercera ciudad santa, después de Roma y Jerusalén.
Hay que recordar también que al apóstol también tiene otra representación simbólica y es que, a parte de ser guerrero y santo, también es peregrino. Tres formas de retratar un mismo hombre. Misterios de la religión.

La fe no solo trae peregrinos a Santiago sino grandes muestras de belleza, no sólo en forma de calles con elegantes soportales y preciosos suelos recubiertos de cantos rodados, sino en la majestuosa catedral y santuario del Siglo XVIII que hoy en día ya es un icono de la religiosidad católica. Su famoso botafumeiro se creó con carácter simbólico para que el humo que de él se desprendía subiera al cielo. También, y siempre siguiendo una visión más practicista, porque todos los peregrinos que se quedaban a dormir en el triforio desprendían cierto hedor después de haber hecho todo el camino. Escojan explicación según convenga.

Si nos dejamos perder por Santiago, seguro que encontramos un sinfín de caminos de cantos rodados, soportales y, sobre todo, mucho granito. Este se dice que contiene radón y que es cancerigeno y depresivo. Esto es una leyenda que acompaña y sugiere que el carácter melancólico de los gallegos viene del contacto con esta piedra. Si seguimos nuestra vista y bordeamos la catedral, nos encontraremos con una despejada plaza llamada Quintana. Desde un pequeño callejón y llegando a la misma se puede divisar la Berenguela. En Santiago hay un piropo que se lanza a las mujeres bonitas y que, segun dicen, los hombres les dicen "eres mais bonita que la Berenguela". En verdad, esta torre barroca teatral de Domingo de Andrade es especialmente preciosa.

Si estamos en Galicia, no podemos dejar de señalar que es una tierra supersticiosa. De ahí que se construyeran muchos Cruceiros para sacralizar los caminos y que no les pasara nada a los peregrinos y viandantes. Ante tanta afluencia, las órdenes mendicantes se sitúaban en sitios como Santiago para recoger potenciales de la fe e impresionarles con las construcciones barrocas, tan importantes en esta ciudad. Pero no solo de fe vive el hombre y es que también existían necesidades materiales por lo que se generó mucho comercio, llegando Santiago a ser una Ceca (ciudad que puede acuñar moneda).




Santiago, en definitiva, es una ciudad para visitar siendo o no peregrino. El cóctel perfecto es comenzar perdiendonos por sus encantos religiosos, visitar el renacentista parador Reyes Católicos y continuar por las calles adyacentes a la catedral y que estan cargadas de historia. Poco a poco avanzar hacia el presente y futuro disfrutando de su novedosa arquitectura, cuyo ejemplo más característico va a ser la Ciudad de la Cultura. Como no, la sola visita a la Catedral ya constituye por si solo uno de los motivos más fuertes para visitar Santiago.

El olor y sabor de un buen Albariño, Ribeiro o Valdehorras, así como unos buenos percebes y centollos, como buena cocina atlántica que es, van a ser otro de los momentos "mágicos" en nuestro viaje. Recordaremos que en febrero se celebra un Forum Gastronómico en Santiago donde se van a destacar todas las bondades de esta cocina ligada al mar.

lunes, 19 de noviembre de 2007

LISBOA, EL ENCANTO DE LA TRISTEZA


















En su momento de máximo esplendor, allá por el siglo XV, Lisboa era uno de los puertos más importantes de todo el mundo, el centro comercial de un pais que era dueño y señor de todos los mares. El gran navegante Vasco de Gama abrió paso hasta la India y fueron sus especias las que enriquecieron al imperio permitiendo construir maravillosos palacios para su propia gloria. Lisboa, con sus magníficos monumentos de época colonial sumidos en un lento pero imparable abandono, es una capital humilde y sin grandes pretensiones, una tímida invitada a esa feria que es Europa.


Pero es precisamente este espíritu decadente lo que confiere a la ciudad su encanto y atractivo. El devastador terremoto de 1744 arrasó la urbe por completo y la privó del esplendor arquitectónico de los siglos precedentes. Las únicas joyas que quedaron en pie fueron el bullicioso Barrio Alto y el recogido barrio árabe de Alfama, situados en lo alto de las dos colinas que flanquean Lisboa.

Una cosa que me produce mucha curiosidad en esta ciudad son las estrechas calles adornadas de balcones y arcadas con flores, las hermosas escaleras y patios señoriales, las columnas y fachadas pintadas en llamativos tonos para resaltar, aun más si cabe, el propio azulejo.


La belleza de estas calles reside en ese espíritu de decadencia que parece dominarlo todo. El paso del tiempo ha dejado sus huellas en las piedras y los estucados, y el aire cargado de salitre ha acabado por agrietar los azulejos. Y es que en las silenciosas horas del mediodía uno cree encontrarse en Pompeya.


Unos tranvías renqueantes, salidos de una caja de trenes de juguete, se esfuerzan por salvar las pendientes y los recodos tan característicos de esta ciudad. Reminiscencia del lejano Oeste más que transporte urbano moderno, parecen estar totalmente fuera de control, como el furgón de cola de un convoy desbocado. De noche, el eco de su paso por las estrechas calles y el reflejo de sus luces sobre las paredes es lo más parecido a la imagen de un tren fantasma.


Legados de una extravagante vanidad, la Expo 98 dejó un enorme oceanario y un modernizado metro, con utópicas estaciones que culminan en ese saltamontes gigante de hormigón y aluminio que es la estación principal y que, adivinen quien lo ha diseñado, nuestro bien conocido Calatrava.

Sobre las aguas del Tajo, el puente de la Revolución une el norte de Lisboa con el barrio más humilde de Cacilhas, situado en la orilla sur. Los protagonistas son el olor a sardinas fritas y las redes de pesca desgastadas y raídas. Más allá de su aspecto decadente, retrata uno de los centros portuarios más importantes de Europa. Desde el amanecer hasta la puesta de sol no dejan entrar ni salir ningún carguero que no adecue su velocidad al son de las campanas. A la puesta de sol, los rudos pescadores de manos curtidas por el agua y el frío entonan un fado, el himno nacional de las clases humildes. recuerdan viejos sueños de amor y pérdida de seres queridos sabiendo que, cualquier deseo, cualquier voluntad, está condenada al fracaso por la misma condición mortal del ser humano.